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Las pastillas de tomate curarán todas tus enfermedades

Historia  

“Conocemos un ejemplo de un caso muy severo de dispepsia, que padeció la enfermedad durante más de diez años y se curó al consumir tomate."

En la América del siglo XIX, la aceptación del tomate se dividía a través de la línea Mason-Dixon (línea fronteriza entre el norte y el sur de los EE.UU). En el sur, los tomates eran parte de la dieta diaria. En Nueva Inglaterra, sin embargo, no era un producto tan importante. No crecían bien en esa zona, las variedades tardaban más en madurar y eran diferentes a cualquier otro alimento que los habitantes de Nueva Inglaterra comían.

Pero todo esto cambió en 1834 cuando el Dr. John Cook Bennet declaró que el tomate curaría todas las enfermedades, desde la dispepsia hasta el cólera. Sus afirmaciones se publicaron en periódicos y revistas por todo el país. Bennett seleccionó un montón de teorías que habían estado circulando en la comunidad médica y creo una moda popular.

En un momento dado, el Dr. Bennett conoció al Dr. Alexander Miles que estaba por entonces ocupado vendiendo una patente médica llamada “ Extracto de tomate”. Miles empezó anunciando su extracto de tomate y los periódicos en cada rincón del país redactaron titulares sobre las curaciones milagrosas del tomate:

“Conocemos un ejemplo de un caso muy severo de dispepsia, que padeció la enfermedad durante más de diez años y se curó al consumir tomate. El paciente no había tenido ninguna mejoría; no podía comer carne fresca ni verduras hervidas. Después de leer un informe sobre las virtudes del tomate, el paciente cultivó unos cuantos en su casa y los usó como comida en el otoño, guisándolos y preparando gelatina para usarla en invierno. Se curó.”