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La diseminación del tomate

Historia  

Los tomates se conocían inicialmente como “manzanas del amor”, probablemente debido a una mala traducción del nombre italiano pomo d'oro (manzana dorada) como pomo d'amore.

Distribución europea

Tras la colonización española de las Américas, los españoles distribuyeron el tomate por todas sus colonias del Caribe. También lo llevaron a las Filipinas, desde donde avanzó hacia el sudeste asiático y después por todo el continente. Los españoles también llevaron el tomate a Europa. Crecía con facilidad en los climas mediterráneos y su cultivo empezó en la década de 1540. Probablemente se empezara a comer poco después de su introducción, porque está claro que se usaba con alimento a principios del siglo XVII en España. El libro de cocina más antiguo que incluye recetas de tomate se publicó en Nápoles en 1692, y el autor aparentemente había obtenido las recetas de fuentes españolas.

Los tomates se conocían inicialmente como “manzanas del amor”, probablemente debido a una mala traducción del nombre italiano pomo d’oro (manzana dorada) como pomo d’amore.

América del Norte

La primera referencia sobre las plantaciones de tomate en la parte británica de América del Norte es de 1710, cuando el herbolario William Salmon afirmó haberlos visto en lo que actualmente es Carolina del Sur. Puede que se introdujeran desde el Caribe. A mediados del siglo XVIII, se cultivaban en algunas plantaciones de Carolina, y probablemente también en otras partes del sur. Es posible que algunas personas siguieran pensando que los tomates eran venenosos en esa época, y en general se cultivaban más como plantas ornamentales que como alimento. Hay relatos de un tal Robert Gibbon Johnson que engulló tomates en la escalera del juzgado de Salem, Nueva Jersey, en 1820, para demostrar públicamente que eran comestibles. No cayó al suelo con la boca llena de espuma, ni sufrió apendicitis, como se había afirmado. La gente culta como Thomas Jefferson, que comía tomates en París y enviaba las semillas a su casa, sabía que el tomate era comestible, pero las personas con menos educación, no.