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Tomate caliente - Sosegar el corazón

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Los resultados positivos de estas pruebas son prometedores.

Sea tomate rojo o verde, no olvides comértelo. La ingesta diaria puede ayudar a bajar la presión sanguínea, según un estudio publicado en el American Heart Journal. Los investigadores dieron diariamente una pequeña cantidad de concentrado de tomate natural (igual a cuatro tomates) a un grupo de 31 hombres y mujeres (de edades entre 30 y 70 años) con hipertensión moderada, y descubrieron que la tensión bajaba una media de 5 a 10 puntos después de ocho semanas. Los investigadores atribuyen la dicha reducción a la fuerte actividad antioxidante del concentrado de tomate y a un aumento del óxido, que relaja los vasos sanguíneos, como explica la doctora Esther Paran.

Los principios científicos: La hipertensión se considera el factor de riesgo más común para daños cardíacos y cerebrovasculares, y para enfermedades renales. La normalización de la presión sanguínea con tratamientos con antihipertensivos tiene un impacto beneficioso; la incidencia de los derrames cerebrales se reduce entre un 40 y un 50 por ciento, del infarto de miocardio en un 20 por ciento y de la insuficiencia cardíaca congestiva en más de un 50 por ciento.

El cambio en el estilo de vida, con la introducción de cambios en la dieta, puede reducir la presión sanguínea. Según estas pautas, los pacientes deberían modificar adecuadamente su estilo de vida como primer paso para su tratamiento. El suplemento de frutas y verduras en la dieta se ha relacionado con un aumento de los niveles de antioxidantes en el plasma y con una reducción de los valores de presión sanguínea.

En el estudio NHANES III, una muestra con un gran nivel de β-caroteno se asoció a un 11% menos de riesgo de hipertensión, y el nivel de β–caroteno era inversamente proporcional a la presión sanguínea sistólica. El concentrado de tomate contiene carotenoides como el licopeno, el β-caroteno y la vitamina E, conocidos como eficaces antioxidantes que pueden contrarrestar los radicales libres y que también han demostrado frenar la progresión de la arteriosclerosis.

El efecto protector contra la oxidación del licopeno y los tomates se ha demostrado tanto en seres humanos como en animales. Una modificación oxidativa reducida del LDL puede ser uno de los mecanismos mediante los cuales el licopeno reduce el riesgo de enfermedades coronarias y de la progresión arteriosclerótica.

El interés en el licopeno ha ido aumentado durante los últimos años, tras la publicación de estudios clínicos y epidemiológicos sobre la relación de niveles altos de licopeno con la baja incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Un tratamiento a corto plazo con concentrado de tomate rico en antioxidantes (o un equivalente dietético, como el zumo o la salsa de tomate a partir de tomates frescos o envasados) puede reducir la presión sanguínea en hipertensos leves o moderados. Los resultados positivos de estas pruebas son prometedores.

Extractos de “Tomatoes, Lycopene & Human Health, Preventing Chronic Diseases” © 2007 Título del capítulo: Reducing Hypertension with Tomato Lycopene de la doctora Esther Paran, Universidad Ben Gurion del Néguev, Beer Sheba, Israel.