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Quemaduras de estrella - Protector solar de tomate

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Quizás no sea muy sorprendente, ya que la naturaleza busca el mismo efecto con el licopeno de la piel del tomate: proteger el fruto del sol.

Exponer nuestra piel a la brillante luz de nuestra estrella más cercana, el sol, es algo deseable por muchos motivos. Pero recordad que si intentáis mejorar o mantener más tiempo ese bronceado estival, o si queréis incrementar naturalmente vuestros niveles de vitamina D, o deseáis sentir el calor de esa bola de fuego distante, siempre es buena idea protegeros contra los efectos potencialmente nocivos de demasiadas radiaciones ultravioletas.

Aunque usar una crema protectora puede ser muy eficaz, hay investigadores que están descubriendo que algunos alimentos de nuestra dieta pueden afectar positivamente la capacidad protectora natural de nuestra piel. Las pruebas humanas han demostrado que el licopeno que se absorbe de los tomates cocidos o procesados puede crear una barrera fotoprotectora en la piel que nos protege contra los efectos nocivos de las radiaciones ultravioletas del sol. Quizás no sea muy sorprendente, ya que la naturaleza busca el mismo efecto con el licopeno de la piel del tomate: proteger el fruto del sol. Lo que el licopeno hace por el fruto, puede hacerlo también por ti.

Pero, ¿cómo funciona exactamente?

Los principios científicos

Nuestra piel es el mayor órgano del cuerpo, y una importante barrera que nos protege de los organismos patógenos y de los agentes tóxicos. Controla los intercambios con lo que nos rodea (como la regulación de la temperatura y las sensaciones), pero también juega un papel muy importante en nuestro aislamiento. La piel es un centro de almacenamiento de lípidos y agua y es el lugar en el que tiene lugar la síntesis de la vitamina D, que depende de los rayos ultravioletas.

La luz penetra en la piel e interactúa con las estructuras biológicas de las diferentes capas. La profundidad de penetración de la luz depende de características estructurales y de pigmentación, que influyen en la absorción, la reflexión y la dispersión, cuanto más larga es la longitud de onda, más profunda es la penetración de la luz. Con una exposición suave, tiene lugar una gran cantidad de reacciones químicas y biológicas inducidas por la luz. Se generan especies reactivas de oxígeno (ROS) (radicales libres) en procesos fotooxidativos que dañan las moléculas y las estructuras celulares.

La radiación ultravioleta sobre la piel humana conduce a daños fotooxidativos asociados a efectos adversos sobre la salud y el aspecto de la piel. El suministro endógeno de la piel de micronutrientes contribuye a la fotoprotección. Los carotenoides son importantes componentes del sistema de protección ante la luz de las plantas y evitan los daños de la radiación ultravioleta sobre los humanos.

A estos compuestos de pronunciados efectos antioxidantes se les atribuyen propiedades protectoras. El licopeno es el carotenoide más importante del tomate y un antioxidante muy eficaz. Los estudios de intervención humana demuestran que la piel puede protegerse de las lesiones causadas por la radiación ultravioleta tomando licopeno o una dieta rica en licopeno.

Extractos de “Tomatoes, Lycopene & Human Health, Preventing Chronic Diseases” © 2007 Título del capítulo: Lycopene in Photo-protection and Skin Care del

Profesor Dr. W. Stahl Heinrich-Heine-Universidad de Dusseldorf, Alemania.